
Plan MOVES III 2025: quién puede solicitarlo y cuánto se puede ahorrar

Konery, líder en la ejecución de un proyecto de sostenibilidad a gran escala en IFEMA
Mantenimiento y renovación de tu instalación solar: ¿cuándo conviene hacer un revamping?
Una instalación solar bien diseñada y con un correcto mantenimiento puede ofrecer décadas de generación eficiente. Sin embargo, a lo largo de su vida útil, es habitual que las condiciones operativas, las necesidades de consumo o incluso la normativa evolucionen.
Es así que muchas instalaciones especialmente aquellas que llevan varios años en operación y no han sido sometidas a una revisión técnica en profundidad presentan márgenes claros de mejora técnica y energética. A través de una evaluación profesional y, si procede, una actuación de revamping, es posible optimizar la producción, reducir pérdidas y modernizar elementos clave, adaptando el sistema a los estándares actuales de rendimiento, control y seguridad.
El objetivo no es sustituir, sino mejorar lo existente, asegurando que cada kWh generado siga aportando el máximo valor.
Mantenimiento preventivo: primera línea de defensa
El mantenimiento planificado es esencial para detectar precozmente desviaciones eléctricas o mecánicas que comprometan el rendimiento del sistema. Algunas de las tareas más críticas incluyen:
- Termografías para localización de hot spots en módulos
- Verificación de conexiones y seccionadores en corriente continua
- Ensayo de aislamiento en strings y cableado
- Limpieza programada en función del entorno (industrial, agrícola, urbano)
- Inspección estructural frente a corrosión, deformaciones o anclajes sueltos
- Calibración de sensores en sistemas de monitorización o SCADA
Una política de mantenimiento adecuada permite reducir paradas imprevistas, extender la vida útil de los equipos y garantizar el cumplimiento de las condiciones de garantía del fabricante
¿Qué es exactamente un revamping fotovoltaico?
El revamping consiste en la modernización parcial o completa de los componentes eléctricos y mecánicos de una planta fotovoltaica, sin necesidad de desmontar toda la instalación. Su objetivo es corregir pérdidas de rendimiento acumuladas, mitigar riesgos eléctricos y adaptar el sistema a nuevas condiciones de operación o normativa vigente.
Indicadores técnicos que justifican un revamping
Una instalación puede seguir en funcionamiento, pero con un rendimiento significativamente inferior al esperado. Algunos indicadores que justifican una auditoría técnica:
- Inversores obsoletos o sin soporte del fabricante
- Paneles degradados con pérdidas superiores al 20 %
- Diferencias relevantes entre curvas I-V teóricas y medidas
- Falta de monitorización fiable o inexistencia de sistema de seguimiento
- Historial de fallos en strings o aparición de PID
- Incremento de actuaciones correctivas o incidencias recurrentes
Además, instalaciones de más de una década pueden necesitar adaptaciones para cumplir con el RD 244/2019, la norma UNE-EN 50549 u otras exigencias técnicas de las distribuidoras.
Cuidar hoy, renovar a tiempo
Modernizar una instalación solar en funcionamiento no solo mejora su rendimiento energético, sino que permite adaptarla a los nuevos requisitos normativos, operativos y de consumo. Por ello, el revamping se consolida como una herramienta de gestión estratégica, capaz de revalorizar activos existentes sin necesidad de ampliaciones, aumentar la eficiencia operativa, reducir costes de mantenimiento y prolongar la vida útil del sistema conforme a la normativa vigente.





