
PERTE de Descarbonización y ayudas vigentes en 2026 para la industria española.
l próximo 1 de junio de 2026 marca un punto de inflexión en algunas de las medidas extraordinarias aprobadas por el Gobierno para mitigar el impacto de la crisis energética y la inflación. Varias de las rebajas fiscales aplicadas durante los últimos años dejarán de estar vigentes, lo que tendrá un efecto directo sobre el coste de la energía para hogares y empresas.
Sin embargo, no todas las ayudas desaparecen. Buena parte del denominado escudo social continúa activo, al igual que diversos incentivos destinados a fomentar la eficiencia energética, la electrificación y el autoconsumo renovable.
A continuación, analizamos qué medidas finalizan, cuáles continúan vigentes y cómo pueden afectar estos cambios a consumidores, autónomos y empresas.
¿Qué medidas anticrisis finalizan el 1 de junio de 2026?
La principal novedad afecta a determinadas rebajas fiscales que habían contribuido a contener el coste de la energía durante los últimos ejercicios.
Fin del IVA reducido para energía y carburantes
Una de las medidas con mayor impacto para los consumidores es la finalización de los tipos reducidos aplicados temporalmente a distintos suministros energéticos.
A partir del 1 de junio:
- La electricidad dejará de beneficiarse del IVA reducido temporal.
- El gas natural volverá a tributar según el tipo impositivo ordinario correspondiente.
- Los carburantes, pellets y otros combustibles incluidos en las medidas extraordinarias recuperarán su fiscalidad previa.
Este cambio supondrá un incremento directo en el importe final de muchas facturas energéticas.
Fin de la rebaja extraordinaria del Impuesto Especial sobre la Electricidad
También desaparece el tipo reducido extraordinario aplicado al Impuesto Especial sobre la Electricidad, una medida diseñada para aliviar el coste energético durante el periodo de mayor volatilidad de precios.
Su eliminación incrementará parcialmente la carga fiscal asociada al consumo eléctrico.
¿Qué impacto tendrá en la factura?
Aunque el efecto final dependerá del perfil de consumo de cada usuario, la desaparición de estas medidas puede traducirse en un aumento del gasto energético tanto para particulares como para empresas.
Los sectores con consumos intensivos de electricidad, gas o combustibles serán previsiblemente los más afectados por el retorno a los niveles fiscales anteriores.
Qué ayudas siguen vigentes durante 2026
Pese a la retirada de algunas rebajas tributarias, el Gobierno mantiene activas numerosas medidas de protección social y apoyo económico.
1. Bono Social Eléctrico
Los descuentos reforzados continúan vigentes:
- 42,5 % para consumidores vulnerables.
- 57,5 % para consumidores vulnerables severos.
Estas ayudas seguirán proporcionando una reducción significativa en la factura eléctrica de los hogares con mayores dificultades económicas.
2. Protección frente al corte de suministros
Se mantiene la prohibición de interrumpir el suministro de electricidad y agua a consumidores vulnerables o en situación de riesgo de exclusión social.
Esta medida busca garantizar el acceso a servicios esenciales independientemente de la situación económica de los beneficiarios.
3. Bono Social Térmico
El Bono Social Térmico continúa operativo, manteniendo las ayudas destinadas a compensar los gastos energéticos relacionados con calefacción, agua caliente sanitaria y cocina.
4. Flexibilidad contractual para empresas y autónomos
Las empresas y trabajadores autónomos podrán seguir adaptando determinadas condiciones de sus contratos energéticos sin afrontar costes o penalizaciones extraordinarias cuando existan circunstancias justificadas.
Medidas laborales y empresariales que continúan activas
Además de las ayudas energéticas, se mantienen diversas medidas de apoyo al tejido empresarial.
Limitaciones para empresas beneficiarias de ayudas públicas
Las compañías que hayan recibido determinadas ayudas vinculadas a la crisis energética seguirán sujetas a las condiciones establecidas por la normativa correspondiente.
Planes de movilidad sostenible
Continúa vigente la obligación de implantar planes de movilidad sostenible para determinadas empresas, dentro de la estrategia nacional de reducción de emisiones y mejora de la eficiencia energética.
Apoyo a la competitividad empresarial
Las medidas orientadas a reducir el impacto de los costes energéticos sobre la actividad económica seguirán formando parte del marco de apoyo empresarial durante 2026.
Los incentivos a la eficiencia energética y al autoconsumo siguen siendo una prioridad
Aunque desaparecen algunas rebajas fiscales al consumo energético, España mantiene una clara apuesta por la transición energética.
Los incentivos destinados a reducir la dependencia de la energía convencional continúan siendo una herramienta fundamental para hogares y empresas.
Deducciones por mejora de la eficiencia energética
Siguen existiendo incentivos vinculados a actuaciones que permitan:
- Reducir el consumo energético de edificios.
- Mejorar la calificación energética de viviendas.
- Incrementar el aislamiento térmico.
- Sustituir instalaciones menos eficientes.
Impulso al autoconsumo fotovoltaico
La instalación de sistemas de autoconsumo continúa siendo una de las principales vías para reducir la exposición a futuras subidas del coste energético.
Las instalaciones fotovoltaicas permiten:
- Reducir el consumo de energía procedente de la red.
- Mejorar la independencia energética.
- Disminuir los costes operativos a largo plazo.
- Reducir la huella de carbono.
Electrificación y movilidad sostenible
También permanecen activos diversos mecanismos de apoyo relacionados con:
- Vehículos eléctricos.
- Infraestructura de recarga.
- Electrificación de procesos industriales.
- Sustitución de combustibles fósiles por tecnologías más eficientes.
¿Qué pueden hacer ahora empresas y consumidores?
La retirada de algunas medidas temporales hace especialmente recomendable revisar la estrategia energética.
Para empresas
- Analizar el impacto real del incremento fiscal en los costes energéticos.
- Revisar contratos de suministro.
- Evaluar oportunidades de autoconsumo fotovoltaico.
- Identificar medidas de eficiencia energética con retorno económico rápido.
- Aprovechar incentivos fiscales y ayudas todavía vigentes.
Para particulares
- Revisar hábitos de consumo.
- Optimizar la potencia contratada.
- Aprovechar las deducciones disponibles para rehabilitación energética.
- Valorar soluciones de autoconsumo individual o compartido.
Conclusión
El fin de determinadas medidas anticrisis el 1 de junio de 2026 supone el regreso de parte de la fiscalidad energética previa a la crisis, lo que previsiblemente incrementará el coste de la energía para muchos consumidores y empresas.
Sin embargo, las herramientas para reducir ese impacto siguen existiendo. El mantenimiento del Bono Social, las ayudas a la eficiencia energética y los incentivos al autoconsumo refuerzan la idea de que la mejor protección frente a la volatilidad de los precios energéticos pasa por consumir menos energía y producir una parte de ella mediante fuentes renovables.
Para las empresas, este nuevo escenario refuerza la importancia de invertir en eficiencia energética, electrificación y autoconsumo fotovoltaico como medidas estructurales para mejorar su competitividad y reducir su exposición a futuros incrementos de costes.





